Entre las tantas leyendas de la mitología griega, hemos también heredado la del Ave Fénix.
Te cuento esta historia, en caso de que no la conozcas, porque esta ave fantástica no ha dejado de migrar hacia la imaginación humana desde la más recóndita antigüedad y el proceso —sin duda— sirve de antesala explicativa y simbólica de la enseñanza cristiana.
Así pues, se destaca la capacidad que tiene el ave de renacer al tercer día de sus cenizas, una vez consumida por el fuego en un altar.
Resulta muy interesante percatarse de que este relato no quedó indiferente al pensamiento cristiano, por lo que algunos de los Padres de la Iglesia comprendieron su simbolismo cargado de profundidad escatológica.
Sobre esto, el teólogo cartaginés Tertuliano (s. II-III) defendió la resurrección de la carne, presentando como argumento la manera alegórica en la que las Escrituras aludían a esta renovación.
“Dios mismo lo ha declarado en la Escritura: ‘Se renovará como el Ave Fénix’; es decir, se levantará de la muerte y de la tumba, para que creas que la substancia del cuerpo puede recobrarse, incluso de las llamas. El Señor afirmó que ‘valemos más que muchos pájaros’. Si no valemos también más que el Fénix, la ventaja es mediocre”.
Y así, a su ejemplo, otros autores, como Ambrosio de Milán (s. IV) y Cirilo de Jerusalén (s. IV), se valieron de la figura del Fénix, justamente, para argumentar en favor de la resurrección.
Si retrocedemos algunos siglos, el libro de Job, en el Antiguo Testamento, curiosamente, realiza una magistral mención de la llegada de esta ave:
“Moriré en mi nido, multiplicaré mis días como el Ave Fénix”.
No pretendo romantizar este asunto, pero me resulta inevitable no contextualizar esta historia en los procesos tan complicados que vive la humanidad. Ciertamente, desde el punto de vista humano, de las cenizas podemos resurgir, aprendiendo de los fracasos e intentando nuevamente aquello que no se consiguió, enriquecidos ahora por la experiencia de lo vivido, que da sentido a la adversidad.
Y a esto añado: ¡No nos olvidemos de la resurrección!, que comienza a dar sus primeros pasos desde YA.

Para ANUNCIAR Informa (AI)
Desde Venezuela
Isabella Orellana
-Este artículo está publicado en el boletín digital, número 82, que corresponde al mes de septiembre de 2026.
